La figura de Edgar Allan Poe

Todo editorial tiene un punto de impostura, puede incluso que en mayor grado cuando se trata del que presenta el primer número de una revista. De hecho, no puede negarse que la invocación a los placeres de la idea primeriza, un tanto ingenuos y bravucones, ejerce cierta seducción sobre quienes se proponen presentar una realidad que antes no estaba allí; aquellos que, como nosotros hoy, celebran con todo aquel que lo desee el fruto de un esfuerzo y un entusiasmo continuos. Sin embargo, no queremos ahora hacer aquí un ejercicio de memoria ni embelesarnos con el recuerdo; lo que queremos es presentar nuestra más amable invitación a todo aquel que quiera ser partícipe de nuestro proyecto. Sin duda, ¿qué mejor invitación que la muestra de un primer objetivo logrado?

Antes de presentar a los verdaderos protagonistas de este primer número, creemos conveniente mencionar que desde la Asociación 452ºF no hemos querido crear sólo una revista, sino una plataforma de comunicación entre estudiosos de la literatura, ya sean éstos doctores o investigadores en formación. Lamentablemente, el statu quo de la investigación literaria excluye un gran número de estudiosos, especialmente si estos son noveles. Así pues, hemos querido conformar una revista que aúne los requisitos formales y de calidad que se requieren a cualquier tipo de comunicación, pero, a la vez, sirviéndonos de todas aquellas opciones que nos brinda el carácter digital de la revista: flexibilidad, horizontalidad, rapidez y extensión de la comunicación.

Para tal efecto, hemos puesto todo nuestro empeño en lograr que la pluralidad lingüística no sea un escollo, sino una virtud. Entendemos y, en cierta medida compartimos, que haya un determinado número de idiomas privilegiados por su condición de lengua franca, pero no estamos de acuerdo con los usos políticos que de ellos derivan. Por lo tanto, creemos que privilegiar una o dos lenguas en un contexto como Internet, que facilita la convivencia entre varios idiomas, es un error achacable a la pereza, la falta de recursos, o una voluntad política encubierta. Es por ello que trabajamos para ofrecer todos los contenidos en tantos idiomas como nos sea posible.

Ahora sí, es momento de hablar de lo realmente importante: del esforzado trabajo que diez investigadores/as de la literatura han decidido presentar ante la comunidad (académica o no), depositando su confianza en nuestro proyecto. Otros hubo que lo pretendieron sin conseguirlo; a ellos nuestro agradecimiento e invitación a seguir trabajando en sus proyectos. 

La parte monográfica, centrada en la figura de Edgar Allan Poe, está compuesta por cuatro artículos. El primero de ellos («Poe y lo grotesco moderno») es fruto del trabajo de un especialista del humor y lo fantástico: David Roas. En él, analiza cómo en la obra del bostoniano se produce lo grotesco, categoría en la que se da un maridaje entre lo cómico y lo macabro. En «El discurso científico en la obra de Edgar Allan Poe», Joan Ferrús se propone fagocitar aquellos críticos que quieren ver en Poe al padre de la ciencia ficción, argumentando que su visión de la ciencia es aún muy deudora del corriente del romanticismo. En el artículo «The Fall of the House of Usher: Poe’s perverted perspective on the Maimed King», Forrest C. Helvie estudia los usos de un mito medieval sobre la fertilidad en el célebre cuento de Poe. Por último, en «Neither Genius nor funge: Edgar Allan Poe and Eureka», de G. St. John Stott, se recupera este controvertido poema para defender su condición de farsa.

En nuestra sección miscelánea contamos con seis artículos. El primero de ellos es «Poética y crítica literaria. Reflexiones en torno al concepto de narratividad en Paul Ricoeur», donde Federico José Xamist parte de la obra del hermeneuta francés para proponer una integración de la obra literaria en la experiencia vital. En el artículo «Metaficción e intertextualidad en Prenom: Carmen de Jean-Luc Godard», Carmen Pujante estudia los mecanismos intertextuales y metaficcionales en la obra del cineasta francés para proponer una visión del cine según Godard. En «La autoficción en París no se acaba nunca de Enrique Vila-Matas», Alba del Pozo estudia los trasvases entre realidad, mímesis y ficción en la novela de Vila-Matas. «Montage et autres dispositifs narratifs et dramatiques dans El astillero de Juan Carlos Onetti», de Marta Álvarez, se propone dilucidar las relaciones que se producen entre la realidad y el mundo fantasma, el cruce de narraciones y la ambigüedad de la voz narrativa que encontramos dentro de la novela. «El cuento es la selva», por su parte, es una de las propuestas más dispares de las que nos han llegado a la redacción. En ella, Diego Fabián Arévalo estudia el ecosistema creado por el habla de los animales en Los cuentos de la selva de Horacio Quiroga. Cerrando este primer número se presenta el artículo «Autobiographie et fiction: le cas d’ Enfance de Nathalie Sarraute», donde Hamza Boulaghzalate se ocupa de estudiar los recursos autoficcionales en dicha obra.

Por nuestra parte, esperamos que vuestra experiencia leyendo 452ºF sea gratificante y os animéis a participar en esta iniciativa. La red es el futuro para muchas cosas, quizás también para la investigación académica. Aunque, dicho sea de paso, ese futuro viene anunciándose desde hace más de una década. En 452ºF queremos que, de una vez por todas, ese futuro se vuelva presente.