Modos de ver (a una mujer). La pulsión escópica de La invención de Morel – Raúl Rodríguez Freire

1. Comienzo con un extracto: «En las rocas hay una mu- jer mirando las puestas de sol, todas las tardes. Tiene un pañuelo de colores atado en la cabeza; las manos juntas, sobre una rodilla; soles prenatales han de haber dorado su piel… Mira los atardeceres todas las tardes: yo, escondido, estoy mirándola. Ayer, hoy de nuevo, descubrí que mis no- ches y días esperan esa hora. La mujer, con la sensualidad de cíngara y con el pañuelo de colores demasiado grande, me parece ridícula. Sin embargo, siento, quizá un poco en broma, que si pudiera ser mirado un instante, hablado un instante por ella, afluiría juntamente el socorro que tiene el hombre en los amigos, en las novias y en los que están en su misma sangre» (Bioy Casares, 2002: 14). Recordará el lector o la lectora que La invención de Morel es el diario de un paranoico fugitivo que, huyendo de la justicia, llega a una isla en la que pretende ocultarse, esto es, no ser visto, aunque la posibilidad de ser invisible le produce horror…

À perte de vue. Políticas de la visión en colectivos postautoriales – Juan Evaristo Valls Boix

«À perte de vue» es una de esas expresiones francesas que, según el énfasis con que se lean, pueden significar tanto una cosa como su contrario. En el caso que nos ocupa, la expresión alude tanto a una visión superlativa (contemplar la vastedad de un territorio hasta que no quede nada sin ser visto), como a una visión miope (contemplar con la vista perdida, mirar con una falta de visibilidad). El que todo lo ve y el que no ve del todo, podría decirse. La expresión, así, designa dos afanes, dos proyectos, entre los que se moverá la presente propuesta, a propósito de la política de la visibilidad que opera en los textos del Comité invisible. El primer proyecto aspira a una visión total de los cuerpos, a una omnisciencia de la sensibilidad como primera ope- ración biopolítica y como clave para la gobernabilidad. El segundo proyecto busca, antes bien, una vista cansada o perdida, una indeterminación de lo visible como clave para la disidencia política: solo el error podrá salvarnos; es en la miopía, en la confusión del ver y en la indecidabilidad de lo visto donde puede resistirse al imperio del biocontrol…

¿Qué responsabilidad implica tener ojos? – Diálogo de David Liver con Andrea Soto Calderón

DAVID LIVER: Antes de ver cómo se aplica la performatividad al aprendizaje, deberíamos definir la propia performatividad, lo cual no es una tarea fácil, ya que muchos pensadores se han encargado de ello.
Al hablar de performatividad es necesario implicar y coor- dinar conceptos obvios como propósito, acción, eficacia y cambio. Pero también abordar algún tipo de dramaturgia para que todos estos conceptos entren en escena: ¿Quién actúa? ¿Cuál es el propósito? ¿A quién afecta? ¿Quién se resiste? ¿Qué obstáculos aparecen? ¿Qué cambia y cómo? Me parece que la confrontación (o el conflicto) está implícito en la idea de performatividad. ¿Cómo defines la performatividad?

ANDREA SOTO CALDERÓN: La noción de performatividad tiene asociaciones inevitables con la teoría de la acción y con su remisión a enunciados performativos. Sin embargo, mi interés en la dimensión performativa se relaciona con los procesos formativos, con los modos de funcionamiento, de operatividad y maneras de hacer…